Un chiringuito privilegiado, con una cocina honesta y precios moderados
Maravilloso atardecer, desde la terraza del restaurante Ses Eufabies, en Cala TaridaFoto: Xescu PratsEl restaurante Ses Eufabies se encuentra sobre un pequeño promontorio rocoso, junto a la orilla del marFoto: Xescu PratsEl intenso color del mar y su cercanía constituyen un poderoso aliciente para los clientes de Ses EufabiesFoto: Xescu Prats
Ses Eufabies, antaño, era un pequeño quiosco de playa con una barra redonda sostenida por grandes vasijas de cerámica (eufabies, en ibicenco). Fue construido en los años cincuenta, cuando en Cala Tarida no existían apartamentos ni restaurantes, y las tortugas aún acudían a desovar a la orilla. De aquel pequeño chiringuito sólo quedan las eufabies. En 1989, dos vecinos de Sant Josep, Paco Marí y Vicent Boned, lo reabrieron en forma de pequeño y encantador restaurante de playa. Con los años, se ha convertido en el paradigma de la buena vida, sin tener que pagarla a precio de oro. Su cocina es sencilla y sus platos, sabrosos y abundantes. Se sirven sobre rústicas mesas, repartidas por terrazas escalonadas junto al mar.
Nuestras recomendaciones
Existen pocos placeres mayores que tomarse un gin tonic en Ses Eufabies, un día soleado de primavera, después de disfrutar de una buena comida. La cocina, a base de platos mediterráneos, ofrece ensaladas frescas, platos de pasta, snacks, pulpo a la gallega, calamares a la romana o gambas al ajillo. Luego pueden continuar con alguno de los pescados frescos del día, calamares a la plancha, pollo al curry, un entrecote o chuletitas de cordero.