Auténtica cocina japonesa y carta mediterrasian, en una casa payesa de 200 años de antigüedad camino de Sant Joan
Los platos de fusión de Nagai incorporan elementos asiáticos y mediterráneosFoto: Ana LuiTerraza jardín del restaurante Nagai, en la carretera de Sant Joan (Ibiza)Foto: Ana LuiLos rolls de Nagai tienen un sabor tan intenso como pareceFoto: Ana Lui
Nagai constituye una auténtica sorpresa para los aficionados a la cocina japonesa y de fusión. El establecimiento surge del encuentro de dos aventureros que han acabado construyendo su sueño común en una casa payesa de 200 años de antigüedad, junto a la carretera de Sant Joan: El futbolista ibicenco Melchior Arnold, que ha jugado y entrenado en equipos de medio mundo, y Eleonora Carapellotti, hostelera italiana que ha emprendido exitosos restaurantes asiáticos en Tailandia y Roma.
Juntos han creado un coqueto restaurante, donde las mesas se distribuyen en torno a los antiguos muros de piedra, bajo las ramas del olivo que preside el romántico jardín o al calor de la chimenea del salón interior, en las noches frías. El mayor atractivo de Nagai, sin embargo, es su dualidad. Por un lado, una carta que se rige por la pureza de las recetas tradicionales japoneses. Por otro, una oferta creativa de platos de fusión donde prima el producto y la concentración de sabores.
Nuestras recomendaciones
El equipo de cocina de Nagai procede íntegramente del conocido restaurante Somo de Roma, que inauguró Eleonora. Las recetas japonesas se preparan con arroz orgánico, algas de primera calidad y wasabi casero. Son recetas tradicionales (sushi, sashimi, edamame, makis, tempura...), elaboradas con la autenticidad original y mucha delicadeza. El roll de atún picante y el dragón, con gamba crujiente en tempura, anguila y aguacate, ofrecen sensaciones espectaculares. La carta de fusión es también muy llamativa y destacan platos como el steak de atún cubierto de sésamo, la dorada al horno con costra de almendras y romero y el "tsukune", una hamburguesa japonesa de pollo a la parrilla. Los postres son un pecado y sus exóticos cócteles incorporan toques de wasabi y jengibre. Nagai también realiza catering por toda la isla.