Toni Escandell, el propietario de este hotel de Sant Joan, de llamativa fachada blanca, morada y amarilla, ha conseguido fundir el alma rústica de una casa ibicenca de 700 metros cuadrados, con una decoración moderna y exclusiva. En Ca n’Escandell no verá una sola lámpara o bombilla. La luz aparece misteriosamente de escondites y recovecos. El gusto con que se ha creado cada rincón de la casa es sobresaliente y mezcla viejas barreras de corral utilizadas como puertas de armario, junto con los muros de cristal que permiten separar distintos ambientes en una misma estancia amplia y diáfana. Todas las habitaciones son diferentes, aunque coinciden en su gran amplitud y en que todas cuentan con terraza o salón. La piscina y los jardines, asimismo, ofrecen numerosos rincones apacibles.
Ca n’Escandell
Un agroturismo auténtico y acogedor, desde el que descubrir los rincones secretos de Sant Joan