Cenar en Can Berri Vell constituye un homenaje para los sentidos. A la romántica atmósfera que aporta el pequeño pueblo de Sant Agustí, abierto a la terraza del restaurante, se suma la preciosa casa ibicenca del siglo XVII que lo alberga. Los dormitorios, la cocina, el porche, el granero y el patio han sido reconvertidos en pequeños e íntimos comedores, respetando al máximo la estética original. Pep Guillém, el propietario, ha decorado la gran casa con obras de arte de artistas locales y herramientas del campo. De atender a los clientes se encarga el maitre, Vicent Tur, un profesional con gran sentido del humor y buen gusto a la hora de seleccionar los vinos de la bodega. Al frente de la cocina, Bruno Hernández, que elabora platos creativos y sabrosos que siempre mantienen la esencia de la materia prima.
Can Berri Vell
Cocina de degustación a la luz de las velas, en el patio de una casa ibicenca del siglo XVII
Nuestras recomendaciones
Los raviolis rellenos de morcilla con salsa de ceps, el lomo de atún con crujiente de maíz y salsa de soja, el carpaccio de ternera con queso mahonés son únicos. También encontrarán otras delicias como el cordero en dos tiempos relleno de espinacas, piñones y pasas, el cochinillo confitado con salsa de naranja o el bacalao gratinado con all i oli a la miel. Llegado el momento de los postres, el homenaje de chocolate en tres texturas o la base de tiramisú con espuma de café caleta, resultan especialmente recomendables.