Al pie de las escaleras que descienden hasta la orilla de Cala Boix se sitúa este kiosko de madera, de dos alturas y con buena sombra. Ofrece comida sencilla, a precios económicos, y lo atiende un personal muy amable, así que muchos de sus clientes son fijos. Cuenta, además, con unas pocas meses en la arena, protegidas por sombrillas de paja. Un pequeño oasis que nada tiene que ver con los beach club de lujo que proliferan en otras playas. Resulta un complemento perfecto para los restaurantes de pescado, más caros y que requieren de mucho más tiempo para comer, ubicados en lo alto del acantilado.
Kiosko Cala Boix
Chiringuito de madera, con platos sencillos y económicos y buen ambiente, en la orilla de una playa paradisíaca
Nuestras recomendaciones
No esperen platos complicados, dadas las minúsculas dimensiones de la cocina. Cuentan con un surtido de 4 ó 5 ensaladas, pimientos asados, boquerones en vinagre, tortilla española, tortilla Cala Boix, hamburguesas, pechuga de pollo a la plancha, calamares con ensalada, bocadillos, sanwiches, pizzas... Más que suficiente para pasar el día en esta playa de ensueño.