Antiguamente, esta casa del barrio de La Marina albergaba una tradicional taberna a la que acudían turistas y residentes. Sus clientes adquirían pescado y marisco fresco en el mercado de Sa Peixateria, justo en frente, y Catalina, la señora de la casa, lo cocinaba y servía en el comedor de su casa, un rústico espacio con muros de piedra.
La familia de Oscar Albaladejo, actual propietario junto con su compañera Aina Nogués, era asidua desde los años sesenta, así que cuanto él vio la oportunidad de reabrir Can Miquelitus, no lo dudó un instante. Hoy ofrece desayunos, tapas sencillas, bocadillos, ensaladas, platos del día, cócteles y una selección de vinos, a precios económicos. Destaca el ambiente del local, reformado con gusto y respetando el espíritu del Can Miquelitus de siempre. Su estrecha terraza, sobre la misma acera, es muy agradable, por la presencia de las murallas y el escaso tráfico de esta calle.







